Coronando el Pico de La Miel (La Cabrera)
En nuestra última ruta por la sierra tuvimos, una vez más, el privilegio de contar con la experiencia montañera de nuestro socio Luis Morcillo, quien nos guió desde la localidad de Valdemanco por riscos y senderos hasta las alturas de La Cabrera.
Esta sierra, auténtica vigía del antiguo camino que conectaba Madrid con las tierras altas de la meseta, alberga uno de sus hitos más emblemáticos: el Pico de la Miel, visible ya desde Alcobendas.
A lo largo de una travesía de unos 10 kilómetros, un animado grupo de 12 personas recorrió la cuerda de este macizo granítico hasta alcanzar la cara norte del Pico. Allí, los más experimentados se aventuraron a escalar hasta su cima, mientras el resto aprovechamos para disfrutar de las espectaculares vistas del valle del Lozoya, con sus embalses y encantadores pueblos serranos.
El descenso, más abrupto, nos llevó sorteando rocas hasta el Bar del Cancho del Aguilar, donde repusimos fuerzas antes de regresar a Madrid.
Gracias, una vez más, a Luis por la meticulosa preparación de la ruta y por su compañía experta y generosa.

Redacción: Christine Kescher
Den Gipfel des Pico de la Miel erklimmen
Auf unserer letzten Wanderung durch die Sierra hatten wir erneut das Privileg, auf die bergsteigerische Erfahrung unseres Mitglieds Luis Morcillo zählen zu dürfen, der uns von der Ortschaft Valdemanco über Felsen und Pfade bis in die Höhen von La Cabrera führte.
Diese Gebirgskette, ein wahrer Wächter des alten Weges, der Madrid mit der Meseta verband, beherbergt eines ihrer markantesten Wahrzeichen: den Pico de la Miel, der bereits von Alcobendas aus sichtbar ist.
Auf einer etwa 10 Kilometer langen Strecke wanderte eine Gruppe von zwölf Personen entlang des Kamms dieses Granitmassivs bis zur Nordseite des Gipfels. Dort wagten sich die erfahrensten unter uns bis ganz nach oben, während der Rest die Gelegenheit nutzte, die spektakuläre Aussicht auf das Lozoya-Tal mit seinen Stauseen und charmanten Bergdörfern zu genießen.
Der steilere Abstieg führte uns über Felsen zur Gaststätte El Cancho del Aguilar, wo wir neue Kräfte sammelten, bevor wir nach Madrid zurückkehrten.
Ein herzliches Dankeschön nochmals an Luis für die sorgfältige Vorbereitung der Route und seine fachkundige Begleitung.

Redaktion: Christine Kescher